La mano izquierda de la oscuridad. Ursula K. LeGuin
No termino de cogerle el punto a Ursula K. LeGuin. La afamada escritora de ciencia ficción con toques conservacionistas, medioambientales, con objetivo de remover conciencias y profetizar el futuro oscuro de la Humanidad, me resulta farragosa y densa, compleja y con una escritura difícil de seguir.
En "La mano izquierda de la oscuridad" (1969), nos traslada al planeta Gueden. Una misión diplomática de la confederación de planetas humanos, Ecumen, encabezada por Guenly, llega al planeta para firmar un tratado de comercio y conocimiento.
Pero los habitantes de Ecumen son muy particulares. Son hemafroditas, lo que les confiere grandes particularidades tanto en pensamiento como en emociones. Son un pueblo más atrasado que Ecumen, casi feudal, dividido en reinos enfrentados política y socialmente, aunque sin recurrir a la violencia o la guerra.
Las traiciones y castigos existen, aunque resultan más sutiles.
Guenly se ve atrapado en luchas de poder y derrocamientos, lo que le lleva a la huida, ayudado por Estraven, un político caído en desgracia.
Ambos, muy alejados en todos los sentidos, irán acercando posturas hasta convertirse en grandes amigos.
El peregrinaje por Gueden los unirá, removerá barreras y forjará una alianza que permitirá el éxito de la misión de Guenly, aunque con grandes sacrificios.
Viajes en el espacio-tiempo, visiones de un futuro lejano de la Humanidad, pinceladas de la destrucción de la madre Tierra y conflictos muy humanos, para una novela a la que cuesta engancharse y que solo te permite acceder a ella en la segunda mitad.

Comentarios
Publicar un comentario