Ala de dragón. Margaret Weis y Tracy Hickman
Vuelvo a mis autoras de juventud, con las que descubrí la fantasía junto a J.R.R. Tolkien. La Dragonlance de Weis y Hickman me descubrió un generó al que no he dejado de volver.
En esta ocasión, regreso con "Alas de dragón" (1990), novela publicada por Minotauro y que es la primera entrega de la saga "El ciclo de la puerta de la muerte".
Complicada novela de fantasía, al ser la introducción a un mundo que se desarrollará durante siete libros.
El mundo se divide en tres niveles: superior, donde viven los Misteriarcas (brujos humanos que viven en un mundo en decadencia del que quieren huir), medio, donde conviven con tensión humanos y elfos, y el mundo inferior, habitado por los gegs (enanos).
Una lucha ancestral entre dioses (sartan, patryn) dio como resultado la fragmentación del mundo, que no se distribuye en horizontal, sino en vertical.
Los sartan y los patryn (encerrados durante milenios en un laberinto diseñado por los primeros), vuelven a inmiscuirse en el mundo terrenal, en el que los gegs viven esclavizados de una máquina de la que nadie sabe su propósito y que genera agua que ansían los reinos superiores.
La decadencia y decrepitud imperan, y la rebelión y la guerra se palpan.
Cada cual va buscan sus alianzas, seduciendo bajo amenazas o falsas promesas, instigando la rebelión enana o buscando la forma de iniciar una nueva guerra entre elfos y humanos.
Bane, un joven, hijo de un Misteriarca pero criado por reyes humanos, busca cumplir los deseos de Sinistrad, su padre. Escoltado por Hugh (un asesino a sueldo a quien encargan el asesinato de Bane) y Alfred (mayordomo de Bane con un secreto muy poderoso), se ven envueltos en una rebelión geg, liderada por Limbeck, que no cree en la existencia de dioses y creo que su pueblo está siendo esclavizado por el resto de razas.
El grupo de viajeros, se enfrenta a los elfos, con persecución de barcos dragón incluida, se encuentran con Haplo (otro personaje oscuro, que termina rebelándose como un patryn, huido del laberinto y cuya misión es sembrar el caos y la guerra en los diferentes reinos para esperar el regreso de su líder) y su perro (de mágicas habilidades) y el encuentro con Sinistrad y su mortífero dragón.
Magia, dragones, fantasía, conjuros, historia ... es una novela a la que cuesta cogerle el hilo por su complejidad y su extraña concepción del mundo, sus relaciones temporales y sus personajes. Mucha información que abruma y que cuesta absorber para asimilar la historia y las motivaciones de cada personaje.
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