El embrujo de Shanghai. Juan Marsé
Me ha gustado. Me ha gustado bastante en realidad. "El embrujo de Shanghai", novela de 1993, narra la vida de los derrotados en la Guerra Civil, de una forma magistral. Un barrio humilde, con personajes humildes, de la Barcelona de los años 50, es el escenario en el que se narra la historia.
Juan Marsé, escritor catalán nacido en 1933 y fallecido en 2020, estuvo marcado por la Guerra Civil Española y la posguerra, durante su infancia y juventud. Esto le llevó a escribir de forma crítica sobre la sociedad y la política, sobre los poderosos y los desharrapados, sobre la marginalidad y sobre las consecuencias para el pueblo de este luctuoso evento.
Ganador del Premio Cervantes en 2008, entre su obra, con más de 15 novelas, destacan títulos como:
"Últimas tardes con Teresa" (1966)
"Si te dicen que caí" (1973)
"La muchacha de las bragas de oro" (1978)
"Ronda del Guinardó" (1984)
"El amante bilingüe" (1990)
"Rabos de lagartija" (2000)
De entre todas, seguramente la más conocida es "El embrujo de Shanghai", escrita en 1993 y ganadora del Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa.
Fue llevada al cine por Fernando Trueba en 2002.
Tengo una edición de Plaza & Janes, que compré en una librería de segunda mano de Madrid.
A través de los ojos de Daniel y Susana, dos niños marcados por la guerra, con los padres desaparecidos y la madres heridas en lo más profundo, se describe la vida del día a día. Marsé utiliza dos hilos espacio-temporales para tramar el hilo argumental. Y es que la vida de los niños pasa de lo mundano a lo extraordinario cuando un amigo de Susana llega a su casa y les cuenta las aventuras del padre de ella, "el Kim", un maqui huido a Francia y embarcado en una misión secreta hasta Shanghai.
Esta historia, ficticia e inventada por Forcat, en la que Kim busca vengar a un amigo y asesinar a un ex-nazi y librar así a su mujer de una muerte segura, convierte a éste en un héroe para su hija, enferma de tuberculosis y anhelante de esperanza y de volver a ver a su padre.
Personajes fantásticos y elaborados como el capitán Blay, el Kim o Anita, enriquecen una novela que es una cebolla, con historias paralelas, reales o inventadas, que se superponen, historias humanas que describen las miserias que padecieron los derrotados en aquella época y cómo la astucia toma muchos caminos en busca de la supervivencia.
Nada es lo que parece en ocasiones, el amor no lo es, ni la lealtad, ni la verdad, ni la vida, ni la muerte.
Una novela muy buena, a caballo entre la ficción y el hiperrealismo. Muy interesante mi primera incursión en Juan Marsé, con una prosa rica, no excesivamente descriptiva y fluida.

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